
Él tenia la costumbre de mover su cabecita para decir SI a casi todo lo que se le preguntaba. Ahora ya discierne entre lo que realmente quiere y no.
Un día me sorprendió cuando le pregunté:
- "Santi, vos lo querés a papá?"
y me dijo sí con su cabecita, luego pregunté
- ¿harto?
- HATO
Y bueno, dice muchas más palabras, pero lo que me encanta es cuando me llama:
- Papá... papá... papáaaaa... APETOOO.
Ó cuando quiero que lo vuelva a decir:
- Santiago, decí "alberto"
- APETO
:) ejejeje me encanta.
